Tipos de diamantes de laboratorio según su método de creación

Tipos de diamantes de laboratorio y cómo elegir el que mejor se adapta a ti

Cuando hablamos de tipos de diamantes de laboratorio, no nos referimos a una sola clasificación. Un diamante cultivado puede diferenciarse por el método con el que se ha creado, por su forma de talla, por su color, por su clasificación atómica e incluso por su tamaño en quilates. Cada una de estas variables influye en su aspecto final, en su precio y en la joya que puedes crear con él.

En esta guía vas a encontrar todas las variedades de diamantes de laboratorio organizadas de forma clara para que sepas exactamente qué opciones tienes y cómo elegir la que mejor encaje con lo que buscas.

Tipos de diamantes de laboratorio según el método de creación

Esta es la primera gran clasificación y la más importante a nivel técnico. Todos los diamantes creados en laboratorio se producen mediante uno de estos dos métodos.

Diamante HPHT (alta presión, alta temperatura)

El método HPHT replica las condiciones que se dan en el manto terrestre, donde se forman los diamantes naturales. Una semilla de diamante se introduce en una cápsula y se somete a presiones de unas 58.000 atmósferas y temperaturas cercanas a los 1.400 °C.

El carbono que rodea la semilla cristaliza progresivamente hasta formar un diamante completo.

Este fue el primer método desarrollado para crear diamantes en laboratorio, en la década de 1950, y sigue siendo uno de los más utilizados hoy en día.

Características principales del diamante HPHT

  • Crecimiento en múltiples direcciones, cúbico u octaédrico.
  • Puede presentar inclusiones metálicas procedentes del flujo de crecimiento.
  • Tiende a producir con facilidad diamantes de color amarillo, naranja o marrón.
  • Los diamantes HPHT incoloros requieren excluir el nitrógeno del proceso.
  • En claridades bajas, algunas piezas pueden ser ligeramente magnéticas por las inclusiones metálicas.
  • La mayoría son de tipo IIb a nivel atómico.

Diamante CVD (deposición química de vapor)

El método CVD funciona de forma diferente. Una fina lámina de diamante se coloca dentro de una cámara de vacío sellada.

Se inyectan gases ricos en carbono, generalmente metano e hidrógeno, que se calientan hasta convertirse en plasma a temperaturas de entre 700 y 900 °C.

Los átomos de carbono se liberan y se van depositando sobre la semilla capa a capa.

Este método se desarrolló en la década de 1980 y permite un control muy preciso del proceso de crecimiento.

Características principales del diamante CVD

  • Crecimiento en una sola dirección, capa sobre capa.
  • Suele presentar inclusiones de carbono no cristalizado en lugar de metálicas.
  • Produce diamantes incoloros con mayor facilidad que el HPHT.
  • Los cristales en bruto pueden tener un tono grisáceo o marrón que se corrige con tratamiento posterior.
  • La mayoría son de tipo IIa a nivel atómico, lo que los hace químicamente muy puros.
  • Añadiendo pequeñas cantidades de boro o nitrógeno se pueden crear diamantes de color.

Comparativa entre diamante CVD y diamante HPHT

Característica Diamante HPHT Diamante CVD
Presión de trabajo ~58.000 atmósferas Baja (vacío)
Temperatura ~1.400 °C 700–900 °C
Dirección de crecimiento Multidireccional Unidireccional (capa a capa)
Tipo atómico predominante IIb IIa
Inclusiones habituales Metálicas Carbono no cristalizado
Colores naturales más frecuentes Amarillo, naranja, marrón Grisáceo, marrón (corregible)
Facilidad para producir incoloros Más complejo Más sencillo
Certificación GIA, IGI (mismas 4C) GIA, IGI (mismas 4C)
Resultado final Diamante real Diamante real

Lo más importante que debes saber es que ambos métodos producen diamantes reales, indistinguibles a simple vista. La elección del método no determina la calidad del diamante: eso depende de las 4C que figuren en su certificado (quilates, talla, color y claridad). Un diamante CVD con talla excelente y color D tiene exactamente el mismo valor que un diamante HPHT con las mismas especificaciones.

Tipos de diamantes de laboratorio según la forma de talla

La forma de talla es lo que define la apariencia exterior del diamante y cómo interactúa con la luz. Los diamantes de laboratorio pueden tallarse en todas las formas disponibles para los diamantes naturales, sin ninguna limitación.

Talla brillante (redonda)

Es la forma más popular y la más valorada. Con 57 o 58 facetas diseñadas para maximizar el retorno de luz, el diamante brillante ofrece el mayor brillo y fuego posibles. Es la única forma para la que los laboratorios gemológicos certifican la calidad de talla con grado (excelente, muy buena, buena...).

Si buscas el máximo brillo y un estilo atemporal, esta es la elección más segura.

Talla cojín (cushion)

Forma cuadrada o ligeramente rectangular con esquinas redondeadas que recuerdan a un cojín. Existen dos variantes principales: la talla cojín estándar (brillante), con mucho fuego y juego de luces, y la talla cojín modificada, que presenta un efecto de "hielo triturado" gracias a facetas adicionales. Es una de las tallas más demandadas para anillos de compromiso.

Talla oval

Forma alargada con un brillo similar al del diamante redondo. Los diamantes ovalados parecen visualmente más grandes que los redondos del mismo quilataje gracias a su superficie más extendida. Además, al no tener bordes puntiagudos, son más resistentes a golpes y astillamientos.

Talla esmeralda

Forma rectangular con esquinas truncadas y facetas escalonadas (en lugar de las triangulares del brillante). No busca maximizar el brillo, sino crear un efecto de "salón de espejos" con destellos amplios y elegantes. Requiere diamantes de alta claridad porque las inclusiones son más visibles con este tipo de facetado.

Talla pera

Combina la forma del brillante con un extremo puntiagudo, creando un aspecto de gota de agua. Es muy versátil y estiliza la mano cuando se monta en un anillo. Puede presentar el llamado "efecto pajarita" (una sombra oscura en el centro) si la talla no es óptima.

Talla marquesa

Forma alargada con dos extremos puntiagudos que maximiza la superficie visible del diamante. Crea un efecto visual de mayor tamaño y estiliza los dedos. Es menos común que otras formas, lo que le da un carácter más distintivo.

Talla radiante

Combina la forma rectangular o cuadrada de la talla esmeralda con el patrón de facetado del brillante. El resultado es una piedra con la elegancia de las formas geométricas pero con el brillo y fuego de las tallas brillantes. Muy popular para diamantes de color porque intensifica la saturación cromática.

Tabla resumen de formas de talla

Forma Facetas Brillo Efecto visual Ideal para
Brillante (redonda) 57–58 Máximo Clásico, atemporal Cualquier joya, máximo brillo
Princesa 57–76 Muy alto Moderno, geométrico Anillos de compromiso, pendientes
Cojín (cushion) Variable Alto Romántico, vintage Anillos de compromiso, solitarios
Oval 56–58 Alto Alargado, elegante Anillos, estiliza la mano
Esmeralda 44–57 Moderado Sofisticado, salón de espejos Piezas con diamante de alta claridad
Pera 56–58 Alto Forma de gota, versátil Colgantes, anillos, pendientes
Marquesa 56–58 Alto Maximiza tamaño visual Anillos, piezas con presencia
Radiante 62–70 Muy alto Geométrico con fuego intenso Diamantes de color, anillos
Corazón 56–59 Alto Simbólico, romántico Colgantes, regalos especiales

Todas estas formas están disponibles en diamantes de laboratorio con certificación GIA o IGI, exactamente igual que en diamantes naturales.

Tipos de diamantes de laboratorio según el color

Otra forma de clasificar los diamantes cultivados es por su color. Los diamantes de laboratorio se producen tanto en versiones incoloras como en una amplia gama de colores de fantasía (fancy colors).

Diamantes de laboratorio incoloros

Son los más demandados para joyería. Se gradúan en la escala de color de la GIA, que va de la D (totalmente incoloro) a la Z (tono amarillento visible). Los diamantes de laboratorio alcanzan con frecuencia grados de color excepcionales (D, E, F) gracias al control que permite el entorno de producción.

Para una apariencia blanca y limpia, los colores entre D y H son la mejor opción. A partir de I-J, el diamante puede empezar a mostrar un ligero tono cálido, aunque montado en una joya puede resultar igualmente atractivo y supone un ahorro significativo.

Diamantes de laboratorio de colores de fantasía (fancy colors)

Aquí es donde los diamantes de laboratorio ofrecen una ventaja especialmente interesante. Los diamantes de color natural son extremadamente raros y tienen precios muy elevados. Los diamantes de laboratorio permiten acceder a colores intensos y vibrantes a precios mucho más accesibles.

Los colores se consiguen incorporando determinados elementos durante el proceso de creación o mediante tratamientos posteriores controlados:

Color Elemento responsable Método más habitual Disponibilidad
Amarillo Nitrógeno HPHT Alta
Azul Boro HPHT y CVD Media-alta
Rosa Tratamiento post-crecimiento CVD + tratamiento térmico Media
Verde Irradiación controlada Post-crecimiento Media-baja
Naranja Nitrógeno (alta concentración) HPHT Media
Rojo Tratamiento post-crecimiento CVD + tratamiento térmico Baja
Negro Inclusiones abundantes o grafito HPHT y CVD Alta

Los diamantes fancy se gradúan en una escala diferente a los incoloros. En lugar de letras (D-Z), se evalúan por la intensidad de su color: Fancy Light, Fancy, Fancy Intense, Fancy Vivid y Fancy Deep. Cuanto más intensa y pura sea la saturación, mayor será su valor.

Para las tallas de diamantes de color, las formas radiante, cojín y pera son las más recomendables porque intensifican la saturación cromática y distribuyen el color de forma más uniforme.

Tipos de diamantes de laboratorio según su clasificación atómica

Esta es una clasificación más técnica, pero conviene conocerla porque aparece en muchos certificados y afecta a la pureza y las propiedades del diamante.

Los diamantes se clasifican en dos grandes tipos según la presencia de impurezas en su estructura cristalina:

Diamantes tipo I (contienen nitrógeno)

  • Tipo Ia: los átomos de nitrógeno están agrupados. Pueden producir tonos de amarillo pálido a marrón. Es el tipo más común en diamantes naturales (aproximadamente el 98% pertenecen a esta categoría).
  • Tipo Ib: los átomos de nitrógeno están dispersos de forma individual. Producen colores amarillos o naranjas muy intensos. Son raros en la naturaleza (solo un 0,1% de los diamantes naturales) pero comunes en diamantes de laboratorio creados por HPHT.

Diamantes tipo II (sin nitrógeno o con boro)

  • Tipo IIa: prácticamente libres de nitrógeno. Son los diamantes más puros químicamente. Pueden ser incoloros, rosas, rojos o marrones. En la naturaleza son muy raros (1-2% del total), pero la mayoría de los diamantes de laboratorio creados por CVD pertenecen a este tipo.
  • Tipo IIb: contienen trazas de boro en lugar de nitrógeno. Presentan un característico tono azul o gris azulado y tienen la particularidad de ser semiconductores (conducen la electricidad). Los diamantes HPHT suelen ser de este tipo.
Tipo atómico Impureza principal Color resultante Frecuencia natural En laboratorio
Ia Nitrógeno agrupado Incoloro a amarillo pálido ~98% de los naturales Poco frecuente
Ib Nitrógeno disperso Amarillo / naranja intenso ~0,1% de los naturales Común en HPHT
IIa Sin nitrógeno Incoloro, rosa, rojo, marrón ~1–2% de los naturales Común en CVD
IIb Boro Azul, gris azulado ~0,1% de los naturales Común en HPHT

Un dato relevante: la mayoría de los lab-grown diamonds son de tipo IIa o IIb, lo que significa que son químicamente más puros que la gran mayoría de los diamantes naturales. Esto no los hace "mejores" en términos absolutos, pero sí habla de la calidad del proceso de producción.

Tipos de diamantes de laboratorio según su tamaño (quilataje)

Los diamantes de laboratorio están disponibles en prácticamente cualquier tamaño, desde piezas pequeñas de pavé (0,01 ct) hasta diamantes de más de 10 quilates.

Rango de quilates Uso habitual Precio orientativo vs natural
0,01 – 0,29 ct Pavé, acentos, eternity bands 60–70% más económico
0,30 – 0,99 ct Pendientes, colgantes, anillos secundarios 70–80% más económico
1,00 – 1,99 ct Anillos de compromiso, solitarios 70–80% más económico
2,00 – 4,99 ct Piezas de alto impacto, joyería exclusiva 75–85% más económico
5,00 – 10+ ct Piezas de colección, alta joyería 80%+ más económico

La ventaja económica se acentúa a medida que sube el quilataje. Un diamante natural de 3 quilates con buenas especificaciones puede superar fácilmente los 30.000-40.000 €, mientras que su equivalente de laboratorio se situaría en una fracción de ese precio.

Cómo elegir el tipo de diamante de laboratorio adecuado

Con tantas variables, la elección puede parecer compleja. Estas son las claves para simplificar la decisión según lo que busques.

  • Si buscas máximo brillo y estilo atemporal: talla brillante redonda, incoloro (D-G), método CVD o HPHT indistintamente. Prioriza la calidad de talla (excelente o ideal) por encima de todo.
  • Si buscas algo diferente y con personalidad: talla cojín, oval o pera en diamante incoloro, o atrévete con un diamante de color fancy en talla radiante.
  • Si tu prioridad es maximizar el tamaño por presupuesto: talla princesa, oval o marquesa (aprovechan más el material en bruto y parecen visualmente más grandes). Color H-I y claridad VS2-SI1 ofrecen la mejor relación tamaño-precio.
  • Si buscas un diamante de color: elige HPHT para amarillos y azules intensos, o CVD con tratamiento para rosas. Formas radiante y cojín para maximizar la saturación.
  • Si la pureza química te importa: los diamantes CVD tipo IIa son los más puros. Si buscas un azul natural con boro, opta por HPHT tipo IIb.

En todos los casos, asegúrate de que el diamante venga con certificado GIA o IGI que confirme sus 4C y su origen de laboratorio.

Preguntas frecuentes sobre tipos de diamantes de laboratorio

Los diamantes de laboratorio se pueden clasificar de varias formas: por método de creación (CVD y HPHT), por forma de talla (brillante, princesa, cojín, oval, esmeralda, pera, marquesa, radiante, corazón y más), por color (incoloros y fancy colors en amarillo, azul, rosa, verde, negro y otros) y por clasificación atómica (tipo Ia, Ib, IIa y IIb). Las combinaciones entre estas variables hacen que la oferta sea muy amplia.

Ninguno es inherentemente mejor que el otro. Ambos métodos producen diamantes reales con las mismas propiedades físicas y ópticas. La calidad final depende de las 4C que figuran en el certificado, no del método de producción. A simple vista, un diamante CVD y un diamante HPHT de las mismas especificaciones son indistinguibles.

Sí. Los diamantes de laboratorio de colores fancy son diamantes auténticos cuyo color se produce incorporando elementos específicos durante el crecimiento (nitrógeno para amarillos, boro para azules) o mediante tratamientos controlados post-crecimiento (para rosas, verdes y rojos). Se certifican igual que los diamantes de color natural.

No hay una forma "mejor" universal. La talla brillante redonda ofrece el máximo brillo y es la más versátil. La princesa y la cojín son las más populares para anillos de compromiso. La oval y la marquesa maximizan el tamaño visual. Para diamantes de color, la radiante y la cojín intensifican la saturación. La elección depende del estilo personal y del tipo de joya.

Un diamante tipo IIa es aquel que no contiene prácticamente nitrógeno en su estructura cristalina, lo que lo convierte en uno de los más puros químicamente. Son muy raros en la naturaleza (solo el 1-2% de los diamantes naturales), pero la mayoría de los diamantes de laboratorio creados por CVD pertenecen a este tipo. Pueden ser incoloros o presentar tonos rosas, rojos o marrones.

Sí. Los diamantes creados en laboratorio se pueden tallar exactamente en las mismas formas que los diamantes naturales: brillante, princesa, cojín, oval, esmeralda, pera, marquesa, radiante, corazón, Asscher y cualquier otra forma de fantasía. No existe ninguna limitación técnica.

El precio depende principalmente de las 4C (quilates, talla, color y claridad), no del método de creación. Dicho esto, para un mismo presupuesto puedes maximizar el tamaño eligiendo tallas que aprovechan más el material en bruto (princesa, oval, marquesa) y optando por colores H-I y claridades VS2-SI1 en lugar de los grados más altos.

El término "diamante ecológico" se utiliza a menudo como sinónimo de diamante de laboratorio, haciendo referencia a su menor impacto medioambiental comparado con la minería. Aunque los diamantes de laboratorio tienen una huella ecológica inferior, también requieren energía para su producción. Es un término de marketing, no una clasificación gemológica oficial.

Por supuesto. Es muy habitual combinar un diamante central de mayor tamaño (por ejemplo, un solitario de 1 ct en talla brillante) con diamantes más pequeños de pavé o en canal. También se pueden combinar diamantes incoloros con diamantes de color para crear contrastes. Al ser todos diamantes reales con las mismas propiedades, la combinación es totalmente compatible.

El certificado GIA o IGI de un diamante de laboratorio indica la forma de talla, las 4C (quilates, talla, color, claridad), el origen de laboratorio ("laboratory grown" o "created") y, en muchos casos, el tipo atómico (IIa, IIb, etc.). Algunos certificados también especifican el método de creación (CVD o HPHT). Si este dato no aparece en el certificado, puedes consultar al vendedor o al laboratorio emisor.

Alfonso Martínez

Alfonso Martínez

Socio Fundador