FAQs Diamante de Laboratorio

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Sí. Realizamos envíos internacionales a determinados países, siempre con seguimiento y transporte asegurado para garantizar que tu diamante llegue en perfectas condiciones.

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Sí. Dispones de un plazo de devolución de 15 días siempre que la pieza se encuentre en perfecto estado y conserve su embalaje y documentación original.
Todos nuestros diamantes de laboratorio cuentan con certificado gemológico, donde se detallan sus características principales: talla, color, pureza, quilates y calidad. Además, cada diamante está grabado con láser en el filetín con su número de certificado, garantizando su autenticidad y trazabilidad.

En Diamante de Laboratorio te acompañamos durante todo el proceso de compra para que elijas con total seguridad y transparencia.

Sobre Diamante de Laboratorio

Un diamante de laboratorio es un diamante real cultivado en condiciones controladas que replican el proceso natural de formación del diamante. Tiene exactamente la misma composición química, la misma estructura cristalina y las mismas propiedades ópticas que un diamante extraído de una mina. La única diferencia entre ambos es su origen.
La principal diferencia es el origen. El diamante natural se forma bajo tierra durante millones de años, mientras que el diamante de laboratorio se cultiva en pocas semanas reproduciendo las mismas condiciones físicas y químicas. A nivel visual, estructural y óptico son indistinguibles.
La moissanita y la circonita son materiales que imitan la apariencia del diamante, pero no son diamantes reales. Un diamante de laboratorio sí lo es: comparte la misma composición química, dureza y brillo que un diamante natural.
Sí. Los diamantes de laboratorio tienen el mismo índice de refracción, dispersión de la luz y dureza que los diamantes naturales, por lo que ofrecen exactamente el mismo brillo, fuego y centelleo.
No a simple vista. Incluso utilizando herramientas tradicionales, un diamante de laboratorio se comporta igual que uno natural. Solo laboratorios gemológicos especializados pueden identificar el origen del diamante mediante tecnología avanzada.
Sí. Los diamantes de laboratorio superan los testadores convencionales de diamantes porque son diamantes reales y comparten las mismas propiedades térmicas y físicas que los diamantes naturales.
Sí, igual que ocurre con los diamantes naturales. Pueden presentar pequeñas inclusiones internas o características de crecimiento. La claridad se clasifica utilizando la misma escala internacional empleada en diamantes de minería.
No. Los diamantes cultivados en laboratorio tienen una dureza de 10 sobre 10 en la escala de Mohs, la máxima posible. Conservan su brillo y apariencia intactos con el paso del tiempo igual que cualquier diamante natural.
Para siempre. Al ser diamantes reales, mantienen sus propiedades físicas y ópticas durante toda la vida sin perder brillo ni transparencia.
Sí. Todos nuestros diamantes están certificados por laboratorios gemológicos internacionales como GIA o IGI. Estos certificados verifican características como quilataje, color, claridad y talla del diamante.
Tanto GIA como IGI son laboratorios reconocidos internacionalmente. GIA es uno de los institutos gemológicos más prestigiosos del mundo, mientras que IGI destaca especialmente por su amplia experiencia en diamantes cultivados en laboratorio.
Las 4C son los cuatro criterios universales utilizados para evaluar la calidad de un diamante:
  • Carat (quilates): el peso del diamante.
  • Color: el grado de transparencia o ausencia de color.
  • Clarity (claridad): la presencia de inclusiones internas.
  • Cut (talla): la calidad del tallado y su capacidad para reflejar la luz.
Los diamantes más valorados suelen encontrarse entre las categorías D y F, consideradas prácticamente incoloras. No obstante, muchos clientes encuentran un equilibrio excelente entre calidad y precio en tonalidades G y H, que mantienen una apariencia muy blanca a simple vista.
Las claridades VS y VVS suelen ofrecer uno de los mejores equilibrios entre pureza y precio. En la mayoría de los casos, las inclusiones no son visibles a simple vista, incluso en grados inferiores.
La talla brillante redonda es la que mejor refleja la luz y la que ofrece mayor brillo. Además de la forma, la calidad del tallado es uno de los factores más importantes en la apariencia final del diamante.
Sí. Los diamantes de laboratorio suelen costar hasta un 80% menos que un diamante natural equivalente. Esto permite acceder a piedras de mayor tamaño o calidad manteniendo el mismo presupuesto.
Los diamantes cultivados en laboratorio reducen el impacto asociado a la minería extractiva y ofrecen una mayor trazabilidad durante todo el proceso de producción.

Sobre anillos y joyas

Depende del estilo, presupuesto y preferencias personales. Los tamaños más elegidos suelen situarse entre 3 y 5 quilates por ofrecer un equilibrio muy atractivo entre presencia, elegancia y comodidad.
El engaste más popular es el solitario clásico, aunque también destacan diseños halo, pavé o tresillos. La elección dependerá del estilo personal y del protagonismo que se quiera dar al diamante.
Por supuesto. Nuestro equipo puede ayudarte a elegir el diamante ideal según tu presupuesto, preferencias y estilo, tanto online como mediante cita previa en showroom.