El quilate es la unidad de peso que se usa para medir los diamantes. Un quilate equivale exactamente a 0,20 gramos (200 miligramos) y se divide en 100 puntos. Un diamante de 0,50 ct es un diamante de medio quilate, también expresado como 50 puntos.
Que sea una medida de peso importa porque muchas personas lo asocian con el tamaño visual, la pureza o la calidad general de la piedra. No obstante, el quilate no mide ninguna de esas cosas, solo indica cuánto pesa. Entender esa distinción marca la diferencia a la hora de elegir.
Qué es el quilate en un diamante
El término «quilate» llegó al español a través del árabe qīrāṭ, relacionado a su vez con el griego kerátion. Históricamente, las semillas de algarrobo se utilizaron como contrapeso para pesar gemas, aunque no todas pesan exactamente lo mismo. El quilate métrico actual se estandarizó a comienzos del siglo XX en 0,20 gramos.
Esa estandarización convierte el quilate en un dato objetivo y comparable. Cuando un diamante va acompañado de un informe gemológico independiente, el peso se registra en quilates, normalmente con dos decimales. No todos los diamantes disponen de informe, pero, cuando existe, el peso es uno de los datos básicos que recoge.
El quilate forma parte de las cuatro variables fundamentales para evaluar una piedra. Si quieres entender cómo se relaciona con las demás, las 4C de los diamantes son el punto de partida antes de entrar al buscador.
Una aclaración habitual: el quilate del diamante no tiene ninguna relación con el quilate del oro. En el caso del oro, esa unidad indica la proporción de metal puro en la aleación. El oro de 18 quilates contiene 18 partes de oro por cada 24. Son escalas completamente distintas, con significados distintos.
Quilate y tamaño: la relación no es directa
Más peso no siempre significa más tamaño visible. Dos diamantes con el mismo número de quilates pueden tener diámetros distintos dependiendo de cómo estén tallados. Un corte más profundo concentra la masa en la parte inferior de la piedra, que queda oculta dentro de la montura. El resultado es una piedra con más peso pero con menos presencia visual desde arriba.
Para los diamantes de talla brillante redonda bien proporcionados, los diámetros orientativos son los siguientes. Las medidas son aproximadas: cada piedra tiene sus propias proporciones de talla.
| Quilates (ct) | Peso aprox. | Diámetro orientativo (brillante redondo) |
|---|---|---|
| 0,25 ct | 0,05 g | ~4,1 mm |
| 0,50 ct | 0,10 g | ~5,1 mm |
| 0,75 ct | 0,15 g | ~5,8 mm |
| 1,00 ct | 0,20 g | ~6,4 mm |
| 1,50 ct | 0,30 g | ~7,4 mm |
| 2,00 ct | 0,40 g | ~8,1 mm |
| 3,00 ct | 0,60 g | ~9,4 mm |
Estas referencias son orientativas y aplican exclusivamente para brillante redondo bien proporcionado. El diámetro real de cada piedra depende de las proporciones específicas de su talla y conviene revisarlo en el informe o en la ficha de producto.
No existe un número fijo de quilates que deba tener un diamante: hay piedras por debajo de 0,25 ct y otras que superan ampliamente los 3 ct.
Cómo influyen 1 o 2 quilates en el precio
El precio por quilate no es una cifra fija. Depende del corte, el color, la claridad, el origen de la piedra, el informe que la acompaña y la oferta disponible en cada momento. Un diamante de laboratorio de 1 quilate con color E y claridad VVS1 tiene un precio por quilate muy diferente al de otro con las mismas medidas pero con color J y claridad SI2.
Por ese motivo, no existe un precio universal para un diamante de 1 quilate ni para uno de 2 quilates. Para comparar dos opciones hay que igualar el resto de características y revisar el precio total y el precio por quilate de cada piedra.
Lo que sí ocurre, en términos generales, es que el precio por quilate tiende a aumentar con el tamaño. Los diamantes de mayor peso son menos frecuentes, y eso se refleja en el mercado. Pero no existe un multiplicador fijo ni una fórmula universal que lo cuantifique.
Los pesos próximos a referencias redondas, como 0,50 ct, 1,00 ct o 2,00 ct, pueden cotizar de forma distinta a los que quedan justo por debajo de esos umbrales. Ocurre en algunos casos, pero no es una regla que garantice ahorros concretos: depende de la calidad del resto de características y de la disponibilidad en el mercado en ese momento.
Los diamantes de laboratorio tienen esencialmente la misma composición química, estructura cristalina y propiedades ópticas que los diamantes extraídos. La diferencia está en el origen. En ambos casos, el peso es solo uno de los factores que determinan el precio, no el único.
Cuando la piedra lleva informe gemológico, el peso certificado queda verificado de forma independiente. Los diamantes con informe IGI incluyen ese dato junto con el resto de las 4C, lo que facilita la comparación entre piedras. La forma en que cada laboratorio presenta las escalas de calidad puede variar según el tipo de informe emitido.
Qué tener en cuenta al elegir el peso
El quilate ideal no existe de forma abstracta. Depende del uso de la piedra, del diseño de la joya y de cómo se equilibra con las demás variables de calidad.
Algunos aspectos útiles:
- La forma influye en cómo se percibe el tamaño. Las tallas alargadas, como la marquise o la pera, tienden a cubrir más superficie con el mismo peso que una talla redonda. Esto puede ser relevante cuando el objetivo es maximizar la presencia visual dentro de un peso determinado.
- El entorno de la montura condiciona la percepción. Un diamante de 0,70 ct en un solitario con banda estrecha puede verse más grande que uno de 0,85 ct en una montura más voluminosa o con pavé lateral. El peso que aparece en el certificado no es lo que el ojo ve: el conjunto de la joya también cuenta.
- Subir de quilates no siempre es la mejor estrategia. Aumentar el peso manteniendo el presupuesto puede obligar a ajustar el color o la claridad. O puede no cambiar nada, dependiendo de qué piedras haya disponibles en ese rango. Valorar distintas combinaciones de peso y calidad es más útil que fijar primero un número de quilates y después adaptar el resto.
Preguntas frecuentes sobre el quilate en los diamantes
¿Cuánto pesa 1 quilate de diamante?
Un quilate equivale exactamente a 0,20 gramos, es decir, 200 miligramos. También se expresa como 100 puntos. Es una unidad de peso con validez internacional, estandarizada en el siglo XX.
¿En qué se diferencia el quilate del diamante del quilate del oro?
Son dos unidades sin ninguna relación entre sí. En los diamantes, el quilate mide el peso de la piedra. En el oro, indica la proporción de metal puro en la aleación: el oro de 18 quilates contiene 18 partes de oro por cada 24. No se pueden comparar ni confundir.
¿Qué tamaño visual tiene un diamante de 1 quilate?
Para un brillante redondo bien proporcionado, el diámetro orientativo es de aproximadamente 6,4 mm. La medida exacta depende de las proporciones de la talla de cada piedra en particular. Las formas alargadas como la pera o la marquise pueden tener mayor presencia visual con el mismo peso, al distribuir la masa en una superficie más amplia.
¿Un diamante de 2 quilates cuesta el doble que uno de 1?
No necesariamente. El precio por quilate varía según el peso, el corte, el color, la claridad, el origen y la oferta disponible. No existe una relación fija entre doblar el peso y doblar el precio, aunque en general los diamantes de mayor tamaño suelen tener un precio por quilate más elevado que los más pequeños.
¿Qué más debo revisar además del quilate?
El corte, el color y la claridad, que junto al quilate conforman las 4C. Conviene también revisar las medidas exactas de la piedra, su forma, las proporciones de la talla y, cuando existe, el informe gemológico independiente. El quilate es un dato relevante, pero no el único que define el valor ni la calidad de un diamante.
Alfonso Martínez
Socio Fundador
